miércoles, 14 de mayo de 2008

Una de asesores religiosos y cadáveres podridos


Estados Unidos es un país de grandes contrastes: por un lado riqueza, cultura, dinamismo y modernidad y por otro, rancio fundamentalismo religioso mezclado con abundantes dosis de militarismo antidemocrático. La noticia de hoy es un espeluznante ejemplo de ello. Tammy Lewis, de 35 años, y sus dos hijos, mantuvieron durante dos meses en el cuarto de baño de su domicilio el cadáver, en avanzado estado de descomposición, de Madgeline Alvina Middlesworth, una anciana de 90 años que falleció a principios del mes de marzo. Según explicó Lewis a los agentes de policía, alertados por la hermana de la difunta, conservaron el cadáver por recomendación de su asesor religioso que afirmaba que la difunta resucitaría si rezaban con suficiente fervor. Los detalles escabrosos van mucho más allá del insólito hecho: al parecer la casa estaba ambientada con incienso y decorada con numerosas reliquias y en el hilo musical sonaban himnos religiosos cuando la policía efectuó el registro del domicilio. Además, Lewis no tuvo reparos en admitir que la anciana había fallecido dos meses antes mientras ella le ayudaba a ponerse la ropa interior. Si no quieren perder detalle de este dantesco espectáculo periodístico, no duden en leer el artículo que La Vanguardia dedica al caso.

No hay comentarios: